Origen de la artrosis de cadera

clinicaGeneral

artrosis de cadera

En el año 2003 el suizo Reinhold Ganz atribuyó el origen de la artrosis de cadera primaria a una deformidad que se conocer como Síndrome del Choque Femoroacetabular. Un descubrimiento que le valió una nominación al Premio Nobel y que sentó las bases de nuevos tratamientos que pretenden «acabar» con las prótesis de cadera.

El Choque Femoroacetabular es una deformidad, bien del fémur (Tipo CAM) o bien del acetábulo (Tipo Pincer) donde se produce un conflicto mecánico. «SI tienes esta deformidad, chocan el fémur y el acetábulo y este choque repetido produce la artrosis». «Esta patología es más frecuente en pacientes que realizan flexiones de cadera como las propias de las artes marciales y ciertas actividades deportivas», explican nuestros doctores Martín Gómez y Martín Alguacil.

Según las series estudiadas entre un 10 y un 30 por cierto de la población astomática tiene esa deformidad pero «solo un porcentaje mínimo acaba desarrollando la artrosis de cadera».

 

El doctor Martín Alguacil explica que es necesario dejar claros los datos porcentuales «porque desde que se descubriera este fenómeno hubo una fiebre sobreindicando el Síndrome de Choque Femoroacetabular y atribuyéndole dolores de cadera y, en consecuencia, intervenciones quirúrgicas a pacientes con esta deformidad que, en realidad, o bien no es la causa de su dolor o bien se les está malindicando la cirugía».

 

Corregir la artrosis de cadera

 

Sin embargo, al mismo tiempo reconoce que «este descubrimiento es importante porque lo que Ganz postuló fue que si interviniéramos a pacientes con esta deformidad a tiempo, cuando es aún muy incipiente, en teoría podemos retrasar el desarrollo de la artrosis de cadera».

Actualmente existe una técnica mínimamente invasiva para corregir esa deformidad que teóricamente reduce el riesgo de artrosis de cadera. La técnica quirúrgica consiste en corregir esa deformidad para evitar que se siga produciendo ese conflicto entre la cabeza del fémur y el acetábulo. Una técnica que, para realizarse, es fundamental que no haya ya un proceso degenerativo de la articulación porque «una vez que el paciente tiene artrosis, ya es imposible corregir esa deformidad».

 

«Lo que ocurre es que, hasta la fecha, si bien hay estudios que avalan esa teoría, no hay estudios con la suficiente evolución para demostrar que realizando dicha intervención se previene el desarrollo de la artrosis».

Al mismo tiempo, indican que «es cierto que en muchos pacientes operados sí que se consigue aliviar los síntomas». Eso sí, para que esta intervención preventiva sea efectiva, debe realizarse a pacientes con un perfil determinado «del que tengamos la seguridad de que el dolor que tiene está provocado por esta deformidad y debe realizarse a una edad temprana ya que en pacientes mayores de 40 o 50 los resultados de la cirugía disminuyen notablemente».

«Esta es una cirugía que se realiza por atroscopia en la mayoría de los casos y logra mejorar la sintomatología del paciente. Además, según los estudios, en un futuro se conseguirá, si no detener, al menos, ralentizar la evolución de la artrosis y, en consecuencia, las prótesis de cadera», adelanta el doctor Martín Alguacil, «pero a día de hoy no tenemos la suficiente evidencia científica para poder garantizarlo.»