Hallux-Rigidus

Hallux-Rigidus

¿Qué es el hallux rigidus?

El hallux rigidus es un problema de salud que afecta al dedo gordo del pie y que provoca una destrucción progresiva de la articulación metatarsofalángica, generando un dolor con la flexión dorsal hasta que finalmente el dedo no se puede doblar o extender.

El dolor, a diferencia del hallux valgus, se produce porque el pie no puede flexionarse cómo es debido.

Comienza con la hinchazón y rojez de la zona y en los casos más graves el dedo queda con la punta levantada, hiperextendida.

¿Qué causas provocan el hallux rigidus?

La causa  de esta patología es un aumento de la presión sobre la superficie articular del primer metatarsiano que a su vez provoca otra presión al primer metatarsiano largo.

Esta enfermedad puede darse lugar tras haber sufrido un traumatismo que ocasione la destrucción del cartílago. En el caso de muchos deportistas, como los jugadores de fútbol es bastante frecuente que la sufran.

El hallux rigidus también puede dar lugar a una cabeza de metatarsiano cuadrada.

¿Qué síntomas tiene el hallux rigidus?

Los síntomas del hallux rigidus pueden variar desde la rigidez a el dolor agudo que suele empezar en el dedo gordo del pie por la mañana o después de realizar ejercicio, incluso con el simple hecho de caminar.

Si está muy avanzado, puede llegar un momento en el que sean difíciles incluso los movimientos más simples, como ponerse los zapatos o dar un breve paseo.

Tipos de hallux rigidus:

Existen 3 grados diferentes de esta enfermedad, son los siguientes:

  • Grado I: Síntomas leves, disminución de la dorsiflexión de 20 grados o menos.
  • Grado II: Síntomas moderados, disminución de la flexión dorsal del hallux mayor de 20 grados.
  • Grado III: Síntomas severos, cambios radiológicos severos, algunas veces anquilosis.

¿Qué tratamiento hay para el hallux rigidus?

El tratamiento dependerá de la edad del paciente y la gravedad del caso:

  • Grado I: Puede tratarse con analgésicos, reposo, también con plantillas rígidas que disminuyen la dorsiflexión del pie  y evitan el dolor.
  • Grado II: Se realizará una intervención quirúrgica que retrasa la artrosis, mejora el dolor y la movilidad del dedo.
  • Grado III: En casos severos se realiza la artrodesis de la articulación.