Disfunción del Tendón Tibial Posterior

Disfunción del Tendón Tibial Posterior
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Clínica Martín Gómez - Traumatólogos

Clínica de traumatología en Granada

En ocasiones acuden a consulta pacientes que de repente se les ha aplanado uno de los pies sin ningún motivo aparente. Esta lesión de pie puede causar bastante dolor al paciente. Podríamos decir que estos dos síntomas son una señal clara de la disfunción del tendón tibial posterior.

Qué es el tibial posterior

El tibial posterior es un músculo que se encuentra en la pierna, el cual va desde la parte posterior de la tibia y el peroné, pasando por la cara interna del tobillo, hasta que su tendón acaba insertado en varios huesos del tarso situados en el pie (escafoides, cuboides, cuñas y bases de los metatarsianos).

Se trata de un músculo muy importante ya que desempeña diversas funciones fundamentales a nivel de tobillo y pie, entre ellas:

  • Inversión de tobillo: desplaza el tobillo hacia dentro.
  • Flexión plantar del pie: lleva el pie hacia abajo.
  • Estabiliza y mantiene el arco plantar del pie.
  • Facilita la propulsión del pie.
  • Limita el exceso de pronación durante la marcha.

Disfunción del tendón tibial posterior

La disfunción del tendón tibial posterior consiste en la insuficiencia o limitación de la actividad normal del tendón tibial posterior, el cual deja de cumplir sus funciones, principalmente la de contención del arco y limitación de la pronación. Esto da lugar a un aplanamiento del arco plantar y la desviación de tobillo en valgo, así como la inflamación o la degeneración del tendón.

La causa principal suele ser la sobrecarga o exceso de tensión sobre el tendón, el cual termina por debilitarse debido al uso excesivo. Pero son algunos más los factores por los que el tendón tibial posterior pueda presentar una insuficiencia, como por ejemplo: poseer pie plano previamente, debilidad del ligamento deltoideo, sobrepeso, edad, enferemedades rehumaticas…

Se trata de una lesión relativamente frecuente, especialmente en deportistas que practiquen actividad deportiva con gran impacto sobre el suelo (corredores, atletas, etc.), lo que a la larga puede provocar la debilitación del tendón por sobrecarga.

Síntomas

Los síntomas que presenta el paciente variarán en función de varios factores, tales como el grado de afectación del tendón, tiempo de evolución, grado de pie plano asociado, entre otros. Esta lesión en fases primarias puede no llegar a manifestar síntomas. Sin embargo, con el paso del tiempo dicha patología tiende a empeorar si no se aplica tratamiento a tiempo, pudiendo provocar progresivamente:

  • Tendinitis (inflamación del tendón) que se manifiesta con dolor en la cara interna del tobillo, sensación de hinchazón. En algunos casos es visible un ligero descenso del arco plantar y/o leve retropie valgo.
  • Tendinosis (proceso degenerativo del tendón). Incremento de la sensación de dolor, se aprecia aplanamiento del arco plantar significativo y desviación del tobillo en valgo “hacia adentro”.
  • Pie plano y retropie valgo irreductible, incapacidad funcional del tendón, rigidez de la articulación de tobillo.

Diagnóstico

Por ello es importante llevar a cabo un diagnóstico precoz para evitar que el tendón progrese negativamente. Es fundamental inspeccionar el tendón tibial posterior especialmente en su recorrido por la cara interna del tobillo, realizando una exploración clínica completa y analizando los signos y síntomas del paciente.

Una de las pruebas funcionales que son de gran ayuda para la detección de una DTTP son el Single y Double Heel Raising Test, los cuales consisten básicamente en pedirle al paciente que se ponga de puntillas con una y dos piernas repetidamente. En condiciones normales este ejercicio genera un aumento del arco plantar sin ningún tipo de dolor, sin embargo, ante una DTTP el paciente suele presentar dolor en la zona interna del tobillo o incluso impotencia funcional, siendo incapaz de ponerse de puntillas más de 2 o 3 veces seguidas.

Además, podemos complementar la exploración física con pruebas de imagen tales como la ecografía o la resonancia magnética, en las cuales podremos apreciar las posibles alteraciones que presente el tendón tibial posterior (tendinitis, tenosinovitis, tendinosis, roturas…).

Tratamiento

Existe un amplio abanico de posibilidades terapéuticas ante una DTTP. Es fundamental adaptar el tratamiento al grado de disfunción y las alteraciones biomecánicas que estén presentes durante la marcha, así como las características individuales de cada paciente (peso, actividad deportiva, tiempo de evolución…). Encontramos principalmente dos tipos de tratamientos:

  • Tratamiento conservador: De elección en estadios primarios poco avanzados.
    • Tratamiento ortopodológico. Consiste en “frenar” o “contener” el descenso del arco plantar, corregir el valgo de retropie y estabilizar la marcha mediante plantillas personalizadas previo estudio de la pisada, así como la corrección de otros aspectos que estén provocando una marcha incorrecta.
    • Vendajes funcionales, los cuales ayudan a corregir la posición del pie, reduciendo la tensión en el tendón tibial posterior.
    • Terapia física: Ultrasonidos, magnetoterapia, electroterapia, etc.
    • Medicación
  • Tratamiento quirúrgico: De elección en estadios avanzados que no mejoran con el tratamiento conservador. Está enfocado a reparar o “reubicar” el tendón y corregir la posición del tobillo mediante implantes en la articulación subastragalina u osteotomías correctoras.
Resumen
Disfunción del Tendón Tibial Posterior
Título
Disfunción del Tendón Tibial Posterior
Descripción
La disfunción del tendón tibial posterior es la lesión en el tobillo que puede afectar al normal funcionamiento de la articulación y el pie
Autor
Editor
Clínica Martín Gómez Traumatólogos
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