Factores de crecimiento

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Clínica Martín Gómez - Traumatólogos

Clínica de traumatología en Granada

¿Qué son los factores de crecimiento?

Los factores de crecimiento son un conjunto de sustancias, principalmente proteínas, que se encuentran en el plasma y en las plaquetas de nuestro sistema sanguíneo y cuya función primordial es la comunicación intercelular para reparar las lesiones. Tienen, por tanto, un papel muy importante en la regeneración de los tejidos. De esta forma, se encargan de la proliferación celular, mantener la supervivencia de las células, estimular su migración y la diferenciación celular, así como la apoptosis (destrucción de las células dañadas).

A través de un procedimiento por el que se extraen estos factores de crecimiento y se inyectan en el tejido dañado, se puede acelerar y mejorar el proceso de regeneración celular. Esto acorta el tiempo de recuperación tras sufrir una lesión.

¿Cómo se obtienen los factores de crecimiento?

El proceso para obtener los factores de crecimiento es relativamente sencillo. En primer lugar, se extrae una muestra de sangre del paciente y después se somete a un centrifugado especial. Este proceso permite diferenciar los diferentes componentes de la sangre, de forma que los factores de crecimiento quedan aislados para poder utilizarlos de forma posterior en el paciente.

En este sentido, se ha demostrado que el plasma aislado, además de contener plaquetas, contiene fibrina, proteínas y otras sustancias que actúan en el proceso de regeneración de los tejidos que han sufrido algún daño, disminuyendo los tiempos de recuperación.

Así, el primer paso es aislar los factores de crecimiento a través del centrifugado, para a continuación administrarlos en la zona lesionada (infiltración). El procedimiento de infiltración se suele realizar con un control ecográfico, pero depende del tipo de infiltración y de la localización de la lesión.

¿En qué zonas se pueden aplicar los factores de crecimiento?

Los factores de crecimiento se pueden aplicar sobre numerosas zonas que han sufrido alguna lesión o daño: tendones, ligamentos, articulaciones y músculos. Se puede aplicar también sobre desgastes de cartílago (artrosis) o lesiones óseas. También ayuda en la cicatrización de lesiones que no han curado al completo. Además, puede actuar sobre lesiones de forma previa antes de decidir una intervención quirúrgica o como complemento a ésta.

¿Qué ventajas ofrecen los factores de crecimiento?

La función principal es favorecer los procesos de reparación de tejidos, además de estimular la creación de nuevos vasos sanguíneos (mejora la vascularización) en la zona afectada, por lo que estimula la remodelación de los tejidos. En este sentido, producen un efecto analgésico y antiinflamatorio, aliviando el dolor del paciente, así como un efecto regenerativo, actuando con más celeridad en la reparación de los tejidos.

Por otra parte, al tratarse de las propias células del paciente, éste no sufre ningún tipo de rechaza o intolerancia al tratamiento (tratamiento autólogo), lo que supone una gran ventaja en términos de eficacia del tratamiento.

¿Cuándo se realizan las infiltraciones y cuántas se realizan?

Con carácter general, los intervalos de tiempo que median entre una y otra infiltración suelen rondar entre 7 y 15 días. En el caso de lesiones tendinosas o musculares, suelen realizarse de 3 a 5 infiltraciones. Cuando estamos ante casos de artrosis, las articulaciones que están afectadas en mayor medida son las rodillas y las caderas, aunque cualquier articulación puede ser infiltrada (manos, pies, muñecas, hombros, etc.). En estos supuestos, las infiltraciones suelen ser entre 5 y 8 al año. En todo caso, se ha de valorar lesión concreta y la evolución del dolor.

¿Cuánto dura el procedimiento?

El tiempo para llevar a cabo todo el proceso es de 40 minutos aproximadamente. Se realiza de forma ambulatoria, aunque algunas zonas anatómicas pueden requerir un seguimiento de control de visión radiológica para realizar el procedimiento. También se suele utilizar la ecografía como guía para realizar una correcta administración.

¿Qué precauciones se han de realizar tras la administración de los factores de crecimiento?

Aunque se trata de un procedimiento prácticamente indoloro, cuando los factores de crecimiento se administran en algunas zonas como los tendones, es posible que la punción genere dolor. En estos casos, el procedimiento se realiza con mayor lentitud. Tras la infiltración, se recomienda guardar reposo durante un tiempo que puede ser variable, aunque como mínimo de 24 a 48 horas. En ese período no se puede realizar actividades que impliquen un esfuerzo de alta intensidad, por lo que se descarta también la práctica de cualquier deporte.

¿A partir de cuándo se nota la mejoría?

Este tipo de terapia no garantiza un resultado exacto, aunque sí se ha comprobado que mejora la evolución y la curación de numerosas lesiones. En caso de que tenga un efecto positivo, éste suele darse a partir de la tercera semana, aunque la duración del mismo es variable, porque podría ir de unos meses o incluso llegar a una curación definitiva.

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Factores de crecimiento
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Factores de crecimiento
Descripción
Los factores de crecimiento son proteínas que se encuentran en nuestro torrente sanguíneo y que se utilizan para reparar las lesiones en los tejidos consiguiendo una rápida recuperación.
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Clínica Martín Gómez Traumatólogos
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