Fractura del metacarpiano

Clinica Martin GomezLesiones óseas

fractura del metacarpiano

La fractura del metacarpiano es una de las lesiones de mano más habituales entre los deportistas, especialmente, entre los boxeadores. Por este motivo, se le suele llamar la «fractura del boxeador«, aunque se suele dar en más deportes. A lo largo del artículo vamos a ver por qué se produce esta lesión, los posibles tratamientos y los plazos de recuperación de la lesión.

Huesos que conforman la mano

La mano está compuesta por una serie de huesos que se pueden clasificar en:

  • Carpos: son un total de 8 huesos que componen la articulación de la muñeca y que están unidos por ligamentos.
  • Metacarpos: son 5 huesos que van desde la muñeca a la base del dedo.
  • Falanges: son los huesos que componen cada dedo. En total son 3 en cada uno.

De los 5 metacarpianos que tenemos en la mano, lo más habitual es que se rompa el quinto metacarpiano, el que corresponde al dedo meñique, aunque en deportes como el boxeo se puede dar cualquier. Es frecuente que esta lesión pueda venir acompañada de otras como la fractura de escafoides.

Tipos y causas de las fracturas del metacarpiano

No se trata de unos huesos que sean fáciles de romper. Lo normal es que, si la persona está sana, la fractura sea por un traumatismo, ya sea una caída o un golpe directo sobre el hueso.

Sobre los tipos de fractura de este hueso, son principalmente de dos clases:

  • Transversal, en la que la rotura se produce en un ángulo de 90 grados respecto al hueso. Es decir, en perpendicular al eje del hueso.
  • Oblicua, cuando la fractura es consecuencia de una fuerza de torsión y no sigue una dirección perpendicular al hueso.

Además, la fractura puede ser epifisaria (afectando a los extremos del hueso, llamados epífisis) o diafisaria, que afecta a la parte central. Es en los extremos, más gruesos, donde se encuentra la superficie articular, donde se insertan los tendones y ligamentos. Por eso, las fracturas epifisarias pueden ser también articulares o no articulares.

De todos estos tipos, lo más frecuente es que la fractura sea por la diáfisis y se rompa de manera oblicua.

Tratamiento de la fractura de los metacarpianos

Para tratar la fractura del metacarpiano, se puede seguir por un tratamiento conservador o por el tratamiento quirúrgico. Es necesario seguir el consejo de un traumatólogo con experiencia para que nos asesore que tratamiento es el idóneo en función del tipo de fractura que suframos. En la clínica Martín Gómez Traumatólogos contamos con el doctor Bravo Pérez como especialista en mano.

En los casos de fracturas estables o sin desplazamiento, el tratamiento a seguir será la inmovilización con una férula durante unas 3 semanas. Es importante respetar los plazos de recuperación si no queremos que aparezca alguna secuela derivada de la fractura.

En los casos en los que haya un desplazamiento del hueso, de manera que no esté alineado, será necesario realizar un intervención quirúrgica para el tratamiento. En estos casos, la fractura puede ser oblicua o transversal:

  • Si es una fractura transversal, se coloca un clavo pequeño que se retira a las pocas semanas.
  • Si la fractura es oblicua se ponen unos tornillos con objeto de mantener la longitud. La razón es que un metacarpiano más corto tiene un nudillo raro y se pierde un poco de fuerza. Ese metacarpiano hay que dejarlo anatómico, recuperar las relaciones completas de los fragmentos y recuperar también las relaciones de toda la anatomía de la mano.

En todo caso, cuando se rompe el metacarpiano, lo normal es que la fractura sea oblicua desplazada. Eso requiere intervención quirúrgica, bien abierta o bien percutánea. En caso de que sea transversal, la necesidad o no de operar la marca el desplazamiento y si los fragmentos están desalineados como consecuencia de la fractura. Si es una fractura simple, sin gran desplazamiento y sin cambio de ángulos (de modo que no haya acortamiento), no será necesario intervenir.

Plazos de recuperación

Una fractura de metacarpiano tarda unas seis semanas en «consolidarse», que es la denominación técnica que se da a la recuperación de la unión ósea. De esta forma, primero se produce una fase de tumefacción, después un hematoma, a continuación se produce un proceso de granulación que deriva en un callo cuando se deposita el calcio que va resultar, finalmente, en una consolidación ósea. Esto es, en un hueso nuevamente funcional y capaz de sostener tensión. En estas seis semanas la zona deberá estar inmovilizada, generalmente con una férula.

A continuación, se realizará un trabajo multidisciplinar de recuperación, en el que el trabajo del fisioterapeuta es esencial. No deben quedar secuelas, y lo normal es que quede muy bien, porque son huesos bastante accesibles.

Resumen
Fractura del metacarpiano
Título
Fractura del metacarpiano
Descripción
La fractura del metacarpiano es una de las lesiones de mano más frecuentes, especialmente entre los boxeadores. Descubre los tratamientos
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