Meniscopatía: ¡A prueba de menisco!

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meniscopatía

 ¿Te interesa conocer todo sobre la meniscopatía? Hoy hablamos con los expertos de Clínica Martín Gómez para que nos ayuden a saber qué ocurre con una de las lesiones de rodilla más comunes, las lesiones meniscales.

¿Qué es la meniscopatía?

Cuando hablamos de una meniscopatía nos referimos a cualquier lesión que se produce en alguno de los dos meniscos de la rodilla. Tenemos que tener en cuenta que los meniscos son los “amortiguadores” de las rodillas. El objetivo de estas estructuras es la de proteger al cartílago del peso, amortiguar los impactos, distribuir las cargas y dar congruencia entre el fémur y la tibia. Distribuyen el peso por todo el cartílago y no en punto concreto; Se calcula que el menisco soporta alrededor del 40% de la carga que recibe la articulación. Como hemos comentado, de las lesiones de la rodilla en general, las fracturas meniscales son las mas frecuentes tras el esguince del ligamento colateral medial o interno. La edad es un factor de riesgo para las meniscopatías. A continuación veremos los tipos de meniscopatías y la influencia de la edad en ellas. Esta puede ir acompañada o no de dolor, o incluir cualquiera de los síntomas que explicaremos en los siguientes apartados.

Las meniscopatías pueden ser traumáticas o degenerativas, dependiendo en gran medida a la edad de los pacientes que sufren una rotura, ya sea total o parcial, del menisco. En el caso de las roturas traumáticas tienen su mayor porcentaje de incidencia en los hombres de entre 21 a 30 años, produciéndose principalmente durante la práctica deportiva.

En el caso de las meniscopatías degenerativas, la incidencia es mayoritaria en las personas con edades comprendidas entre 40 y 70 años. 

Tipos de meniscopatía

La meniscopatía más importante es la rotura de menisco, la cual consiste en la fractura de uno de los dos meniscos que forman parte de la rodilla. Las rodillas se componen de dos meniscos, el menisco interno y el menisco medial o externo.

  • Meniscopatia interna: Esta lesión meniscal es la más común de las meniscopatías que se pueden producir en la rodilla. La meniscopatía interna puede ser causada por mecanismos tanto traumáticos como degenerativos, aunque la diferencia suele ser que la lesión meniscal traumática se produce de forma longitudinal mientras que la meniscopatía degenerativa del menisco interno suele ser de forma horizontal.
  • Meniscopatia medial o externa: En el caso de que se produzca una lesión meniscal en el menisco externo, estas pueden ser degenerativas, como es la aparición de un quiste meniscal, o traumáticas como son las roturas en forma de pico de loro.

Causas de los problemas de menisco

Se puede diferenciar dos tipos diferentes de meniscopatía, las producidas debido a un traumatismo, o las producidas a causa de problemas degenerativos de la articulación:

Meniscopatía traumática

En el tipo de meniscopatía traumática existen dos mecanismos de lesión según se produzcan de forma directa o indirecta. En la siguiente clasificación utilizaremos términos como varo de la rodilla, a lo que nos queremos referir es a que la rodilla se encuentra ligeramente arqueada hacia el exterior, es decir, los tobillos se encuentran más cercanos entre sí que las rodillas; mientras que cuando nos referimos a valgo es la posición en la que las rodillas se encuentran más cercanas entre sí de lo que están los tobillos. Suele ser una posición que propicia la lesión del menisco, y algunas personas nacen con alguna de estas dos desviaciones.

Mecanismo de lesión indirecto:

  • Flexión/varo-valgo y rotación;

Como hemos comentado, la rodilla se encuentra en posición varo o valgo, es decir, en semiflexión y con el pie fijo en el suelo. Si imaginamos a una persona que en ese momento recibe un golpe por el interior o el exterior de la rodilla, al girar se produciría una presión excesiva en el menisco y daría lugar a la rotura. No siempre que se produce un movimiento parecido quiere decir que se va a producir una la rotura, tienen que darse muchos factores como musculatura, peso, presión ejercida, entre otros.

Mecanismo directo:

  • Hiperextensión de la rodilla;

La hiperextensión de la rodilla suele ser producida en la práctica deportiva y se caracteriza por ser forzada y brusca. Un ejemplo muy común de hipertensión de la rodilla suele producirse en jugadores de fútbol que en lugar de impactar en el balón dan la patada al vacío.

  • Hiperflexión forzada;

La hiperflexion forazada ocurre en casos en los que un movimiento brusco ocasiona una comprensión en la base tibial al giro del fémur, atrapando al menisco por medio y causando una posible meniscopatía. Un ejemplo es cuando una persona que se encuentra en cuclillas y se reincorpora de forma brusca hasta una posición erguida.

Meniscopatía degenerativa

Una meniscopatía degenerativa tiene como base la debilidad del menisco causada por la edad o factores hereditarios. Estos factores hacen que sea más propenso a romperse que un menisco joven. Se produce en personas de edad avanzada, mayores de 60 años.

Síntomas

Los síntomas mas característicos de una meniscopatía son los siguientes, variando en intensidad según la gravedad de la meniscopatía:

  • Dolor intenso en la zona de la rodilla;
  • Derrame articular;
  • Bloqueo mecánico;
  • Molestias en la rodilla al realizar giros, torsiones o sentarse en cuclillas.

Diagnóstico

Para el diagnóstico de una meniscopatía o lesión de menisco debemos asistir a un especialista en traumatología. En primer lugar, el médico nos realizara una entrevista para saber cómo se produjo la lesión, las sensaciones de momento que ocurrió y los síntomas; una vez anotado lo anterior, realizara una exploración física para comprobar las articulaciones; y por último, podrá hacer uso de pruebas complementarias como una resonancia magnética o una artroscopia diagnóstica. Las pruebas complementarias para el diagnóstico suelen utilizarse en los casos en los que el médico sospeche que puede haber otros elementos de la rodilla afectados, como los ligamentos o el hueso.

Pruebas complementarias:

  • Prueba de Mc Murray: El paciente se sitúa tumbado boca arriba sobre una camilla. El médico flexiona la rodilla del paciente mientras palpa con una mano la zona entre huesos de la rodilla, mientras que con la otra mano realiza movimientos rotatorios y extensivos de la tibia, determinando la posición del talón el menisco que se está explorando. Si durante uno de estos giros el médico nota un chasquido, se determina que existe la rotura meniscal.
  • Prueba de Appley: El paciente se sitúa tumbado boca abajo en la camilla y coloca la rodilla afectada flexionada en 90 grados. A continuación el médico presiona sobre el talón al realizar la rotación de la rodilla. Si el paciente sufre dolor al realizarse este movimiento, existe rotura de menisco. En el caso de que el dolor continúe después de realizar la rotación, es posible que exista lesión en los ligamentos.
  • Prueba de Steinmann II: El paciente se coloca en la camilla sentado con las rodillas flexionadas haciendo un ángulo de 90 grados. El médico realiza movimientos de rotación hacia dentro y hacia fuera de la tibia, habiendo dolor en la interlínea articular en el caso de que haya una rotura de menisco. Para asegurarse de que existe tal problema, el médico extenderá un poco la rodilla y repetirá estos giros. Si el paciente nota que la zona del dolor se ha desplazado hacia delante se confirma la meniscopatía.

Tratamiento

Para determinar el tratamiento individualizado, se realiza un diagnóstico y se determina el tipo de rotura de menisco. Las opciones teniendo en cuenta los dos factores anteriores son: tratamiento conservados o tratamiento quirúrgico. En el caso de que se decida por un tratamiento quirúrgico, se utilizara la intervención por artroscopia, ya que es la más utilizada y la que solemos recomendar.

Para decidirse por el tratamiento quirúrgico debemos tener en cuenta el tipo de rotura de menisco, la edad del paciente, su estilo de vida, si existen lesiones asociadas, el estado general de salud del paciente, si se trata de rotura traumática o degenerativa, etc.

Evaluando todas las variables, el especialista decidirá si intervenir en la cirugía para una meniscectomía parcial o total. La primera es la más recomendada en jóvenes, consiste en la extirpación de la zona inestable del menisco afectada, o la realización de una sutura meniscal de la rotura de menisco.

La meniscectomía total no se suele utilizar ya que al extirpar el menisco por completo la superficie de contacto entre los huesos articulares aumenta provocando el desgaste del cartílago y la aparición de artrosis temprana en la rodilla. Por lo que, en la reparación del menisco mediante tratamiento quirúrgico el objetivo principal es conservar la mayor cantidad de tejido meniscal posible.

Tratamiento conservador

El tratamiento conservador de una meniscopatía suele utilizarse en los casos de una lesión parameniscal. Este tipo de afecta a la parte periférica del menisco, la cuál se encuentra vascularizada.

Al tener irrigación sanguínea permite que esta rotura pueda regenerarse por si sola, ya que la sangre, permite la cicatrización, curación y regeneración. Por otro lado, si la meniscopatía se produce en la parte interna de los meniscos, al ser una zona sin irrigación sanguínea, será necesario llevar a cabo un tratamiento quirúrgico para reparar el menisco con una meniscectomía parcial.

Resumen
Meniscopatía: ¡A prueba de menisco!
Título
Meniscopatía: ¡A prueba de menisco!
Descripción
Una meniscopatía es cualquier lesión que se produce en alguno de los dos meniscos de la rodilla. Las fracturas meniscales son las mas frecuentes.
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Braun Marketing & Consulting
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