Qué es el pulgar del esquiador

Clinica Martin GomezLesión deportiva

pulgar del esquiador

Cada deporte tiene sus lesiones deportivas particulares. Esto es algo que también ocurre en el esquí. Todos los esquiadores están sujetos de sufrir una serie de lesiones y patologías cuando practican su deporte. En el artículo de hoy vamos a hablar del pulgar del esquiador, por qué sucede y cómo podemos prevenirlo. De todas maneras, si quieres saber más patologías de los esquiadores puedes leer nuestro otro artículo lesiones en deporte de invierno.

Qué es el pulgar del esquiador

Una de las lesiones que se encuentran con más frecuencia entre los esquiadores es la que afecta a la articulación metacarpofalángica del pulgar, conocida como pulgar del esquiador. A pesar del nombre, se trata de la rotura de un ligamento de la base del pulgar.

Este ligamento se encuentra en la parte interna de la base del pulgar y limita la translación en valgo del 1º dedo, impide que el dedo se “abra”. La función de este ligamento es imprescindible para que el 1º dedo sea estable, y es esencial cuando hacemos la pinza entre el 1º y 2º dedo, necesaria para muchísimas actividades diarias como es coger un libro de una balda.

El pulgar del esquiador es la lesión más frecuente de la extremidad superior en el esquí, supone más del 60% de las lesiones de la mano en esquiadores. Globalmente puede suponer el 17% de las lesiones en el esquí. También puede ocurrir en la práctica de otros deportes y se estima que en EE.UU. ocurren 200.000 casos anuales.

Por qué sucede esta lesión

Esta lesión se produce en la mayoría de los casos tras una caída con impacto de la mano en la nieve mientras sujetamos el bastón, provocando una hiperabducción del pulgar y asociada una desviación cubital de la muñeca.

Al apoyar la mano con el bastón interpuesto entre la nieve y el dedo aumenta el brazo de palanca y el dedo se abra en abducción forzada. El esquiador suele notar un chasquido acompañado de un dolor agudo y tumefacción. En algunos casos puede esquiar unas horas más, aunque con importantes molestias.

La utilización de bastones sin correas no disminuye el riesgo pero puede que soltar los bastones durante la caída sí tenga un efecto protector ya que el papel que tiene el bastón en la producción de esta lesión es claro.

El problema principal es que cuando el ligamento se arranca de su inserción en la base de la 1º falange del pulgar, se interpone una estructura que es la aponeurosis del aductor del pulgar. Esto hace que el extremo del ligamento no esté en contacto con en hueso y por tanto no es posible su cicatrización mediante la inmovilización. A esta lesión también se la conoce como lesión de Stener, ya que la describió en 1962.

Diagnóstico del pulgar de esquiador

Los síntomas aparecen inmediatamente después del golpe, estando el dolor localizado en la articulación, sobre todo hacia la cara cubital de la misma, con tumefacción y una gran impotencia funcional. A veces el dolor es tan intenso que tiene como consecuencia un cuadro casi sincopal, con palidez, malestar, debilidad y ganas de vomitar.

La evaluación inicial debe incluir una radiografía de la mano para diagnosticar la presencia de una fractura asociada. La exploración clínica es fundamental para evaluar la inestabilidad y el desplazamiento, y diferenciar roturas completas (que necesitarán tratamiento quirúrgico) y esguinces (que podrán ser tratados sin cirugía, solo con inmovilización).

En caso de no estar claro se podrá realizar una exploración tras infiltrar anestesia local en la zona que permitirá una evaluación más fiable del ligamento. Las radiografías comparativas en estrés pueden evidenciar la apertura de la articulación y en  algunas ocasiones puede ser necesario realizar una Resonancia Magnética para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento de la lesión

Como hemos comentado, en los casos más leves basta con la inmovilización de la articulación durante cuatro o cinco días. Tras esto, se comienza la rehabilitación de la articulación con masaje, sesiones de calor localizado y antiinflamatorios. La actividad física estará contraindicada y la vuelta se realizará con medidas fisioterápicas que salvaguarden la estabilidad de la articulación.

El tratamiento quirúrgico consiste en reinsertar el ligamento en cara interna de la base de la 1º falange del pulgar. Para esto se suelen utilizar pequeños implantes. Tras la operación es necesaria la inmovilización con una férula de yeso. Después se puede utilizar un inmovilizador de pulgar durante una 4-6 semanas que va a permitir realizar una vida casi normal.

Los resultados con la cirugía son muy satisfactorios con recuperación de la estabilidad del dedo y muy buena función en la gran mayoría de los casos. Intentar solucionar el problema de forma crónica no tiene los mismos buenos resultados que el tratamiento quirúrgico agudo.

Resumen
Qué es el pulgar del esquiador
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Qué es el pulgar del esquiador
Descripción
Entre los esquiadores hay muchas lesiones recurrentes, y es lo que pasa con el pulgar del esquiador. Contamos qué es y cómo tratarla
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