Qué es la rodilla del corredor

Clinica Martin GomezRodilla

rodilla del corredor

La práctica deportiva en ocasiones está asociada a que aparezca diferentes tipos de lesiones. La articulación de la rodilla es una de las que más sufre estos contratiempos. Dentro de las diferentes lesiones tenemos la rodilla del corredor o síndrome de la banda iliotibial. Descubre en qué consiste.

Qué es la rodilla del corredor

La rodilla del corredor, también llamado desde un punto más científico como síndrome de la cintilla iliotibial, es una lesión de rodilla bastante habitual entre los deportistas, especialmente entre ciclistas y corredores.

La rodilla del corredor es una tendinitis de la banda iliotibial, que se sitúa dentro del músculo tensor de la fascia lata, es decir, es la porción tendinosa que recorre la parte exterior de la pierna y que conecta la pelvis con la rodilla. Esta inflamación se produce por el roce de la cintilla iliotibial con el epicóndilo externo del fémur, y es la que produce el síndrome de la cintilla iliotibial.

Correr sobre superficies duras y los problemas derivados de la pisada, sobre todo en corredores supinadores, son las principales causas que provocan esta lesión. Comprender las causas de la rodilla del corredor y cuáles son los factores de riesgo es básico para poder prevenirla.

Causas de la rodilla del corredor

Las causas de esta lesión pueden ser bastante variadas, aunque hay varios factores que suelen ser comunes. Estos factores son los siguientes:

Correr en pendientes o en superficies duras

Las superficies duras o con pendiente causan que los impactos que sufren las rodillas sea mucho mayores, por lo que los riesgos para la articulación también son más elevados, aumentando si no contamos con una amortiguación adecuada.

Zancada demasiado larga

Cuando la rodilla se sitúa en unos 30º de flexión, la cintilla iliotibial roza con el epicóndilo externo del fémur, por lo que este movimiento repetido puede dar origen a la rodilla del corredor. Este ángulo de la rodilla se suele dar en los corredores con una zancada muy larga.

Hay decir que anatómicamente el cuerpo ya tiene previsto el roce, por lo que cuenta con la “bursa” o bolsa protectora. Sin embargo, una tensión excesiva de la cintilla en el momento del impacto puede provocar también la inflamación de esta bursa protectora.

Entrenar más de lo que estamos preparados

Los incrementos en el tiempo de entrenamiento tienen que paulatinos para evitar daños. Aumentar la cantidad de tiempo que entrenamos o la intensidad de manera brusca puede dar lugar a lesiones en las articulaciones, entre las que está la rodilla del corredor.

Modificar la técnica al correr

Introducir unos parámetros nuevos que el cuerpo no reconoce para modificar la técnica al correr puede ser bastante peligroso. Unas zapatillas nuevas o cualquier otra alteración en la técnica que se realice puede dañar la rodilla.

Tener ciertas características fisiológicas

Algunas características fisiológicas leves en los pies y en las piernas pueden forzar ciertos movimientos y ocasionar un dolor de rodilla intenso. El pie calcáreo valgo o el genu varo, por ejemplo, son dos condiciones que pueden provocar esta lesión.

  • Pie calcáreo valgo: es una deformación del pie en la que este está orientado hacia arriba y hacia el exterior.
  • Genu varo: conocido también como piernas de arco, es una curvatura hacia fuera de las rodillas. En este caso, los pies y los tobillos se tocan entre sí.

Síntomas de la rodilla del corredor

El principal síntoma es el dolor en la zona externa de la rodilla. Se presenta cuando comenzamos la actividad física o al bajar y subir escaleras. El dolor suele ser progresivo y punzante. Además, el dolor desaparece al terminar la actividad física y se incrementa al subir pendientes o dar grandes zancadas.

Cómo aliviar la rodilla del corredor

Los síntomas se pueden tratar sin necesidad de tratamientos complejos. La mejor manera de solucionarlo es visitando a un especialista. El traumatólogo será capaz de diagnosticar con precisión el problema y sabrá cuál es el origen del dolor.

Mientras consultamos con el médico, se pueden aplicar algunas medidas para aliviar el dolor:

Aplicar frío en la zona exterior de la rodilla

El frío nos va a ayudar para aliviar la inflamación de la rodilla y disminuir las molestias de la lesión. Al aplicar frío en la piel, es importante no hacerlo de manera directa. Si aplicamos hielo en la zona, debemos envolverlo con un trapo antes. Además, no debemos mantener el hielo más de 20 minutos en periodos alternos de dos horas.

Evitar la actividad física

Es muy importante parar totalmente la actividad física, especialmente correr o hacer ciclismo, hasta que un profesional pueda hacer una valoración de la lesión. De no ser así, se corre el riesgo de que la lesión empeore si no se corrige la causa que originó el problema.

Ejercicios de musculación

Mejorar la fuerza de los músculos en la parte exterior de la cadera, evitará que la rodilla gire hacia dentro al correr, y por lo tanto ayudará a reducir la fricción en el tendón. Concretamente, son importantes los ejercicios de fortalecimiento para el músculo tensor de la fascia lata y el glúteo medio.

Visitar al especialista

Para determinar qué está ocasionando el problema y cuál es el tratamiento de la rodilla del corredor, es imprescindible visitar a un médico especialista. Si queremos eliminar el dolor de forma permanente hay que recurrir a un traumatólogo, quien podrá evaluar el caso.

Aplicar un analgésico

Para aliviar el dolor podemos aplicar un analgésico de uso tópico. En cualquier farmacia encontrarás diversos medicamentos y cremas que cumplen esta función. Además también puede servir tomar algún antiinflamatorio para que se acelere el proceso.

Resumen
Qué es la rodilla del corredor
Título
Qué es la rodilla del corredor
Descripción
La rodilla es una articulación que suele sufrir muchas lesiones en la práctica deportiva. Una de ellas es la rodilla del corredor. Descubre qué es
Autor