¿Qué es la tendinitis y cómo tratarla?

Clinica Martin GomezLesiones tendinosas

tendinitis

A nivel tendinoso, una de las lesiones más frecuentes es la tendinitis. En este artículo vamos a dar una explicación de qué es, las causas que puede provocar esta lesión, cómo se diagnostica, cómo debemos tratarla y qué debemos hacer si queremos prevernirla.

Qué es la tendinitis

La tendinitis es la inflamación junto a una irritación de un tendón, que es la estructura que une el músculo con el un hueso. Puede llegar a ser una enfermedad crónica y recidivante si no se trata convenientemente. Actualmente el término tendinitis se está sustituyendo por tendinopatía, por la degeneración que provoca en el tendón.

Este tipo de lesiones han ido en aumento en los últimos tiempos debido al incremento de la práctica de actividades deportivas en el tiempo de ocio de las personas.

Causas de la tendinitis

causas de la tendinitis

Lo más habitual es que se presente en adultos jóvenes debido a un esfuerzo repetitivo o sobrecarga de una parte del cuerpo. Esto hace que algunos músculos trabajen más que otros, debilitando a los tendones de la zona. Debido a esto, la tendinitis se considera como una lesión por sobrecarga, y son habituales dentro de la patología laboral y deportiva.

En las personas de edad más avanzada, esta lesión ocurre por el envejecimiento de los tejidos, lo que provoca una degeneración del tendón.

Puede verse dañado cualquier tendón del cuerpo, aunque la tendinitis se suele observar con más frecuencia en zona superior del cuerpo: tendinitis del hombro, tendinitis de codo y tendinitis de mano. De la cintura para abajo, es habitual la tendinitis aquílea o tendinitis del tendón de Aquiles.

Tipos de Tendinitis

No existe tipos de tendinitis, ya que la lesión siempre es la misma, aunque si tiene distintas características en función del tendón que se vea dañado. A continuación vamos a ver los principales tendones que se ve afectados:

Tendinitis del hombro

En unas de las lesiones más frecuentes en adultos a partir de los 40 años. Se debe al envejecimiento que sufren los tejidos, y se trata de una tendinitis degenerativa, que debilita el tendón y que facilita lesiones.

Además, esta lesión también se produce en personas que practican deporte donde se usa la articulación como el tenis, natación, escalada o béisbol. El dolor se siente en la parte delantera del hombro y se agrava cuando se levanta el brazo por encima de la cabeza, con el codo flexionado y sin movimiento del hombro. Las molestias también pueden aparecer cuando se manipule la articulación.

En las personas de edad avanzada, suele producirse por una calcificación tendinosa (depósitos en el tendón de cristales de calcio), lo que pasa en un 3% de los casos. En estos pacientes puede haber ausencia de dolor.

Tendinitis del codo

Al igual que pasa con el hombro, los tendones del codo se pueden inflamar y degenerar. Los principales motivos son por un traumatismo en la zona y una actividad excesiva, que se causan antes de la degeneración por envejecimiento del tejido.

La tendinitis del codo más clásica es la de «codo de tenista» o epicondilitis, aunque esta lesión no está limitada a personas que hacen este deporte, sino que se debe al movimiento repetitivo en el que se usen los músculos del antebrazo.

La mayoría de los pacientes se lesionan cuando hacen esfuerzos como los que se dan en labores de jardinería, llevar maletas o portafolios, y usar dispositivos como un destornillador. El dolor se presenta en el lateral del codo y se irradia hasta el antebrazo. El dolor se incrementa con la actividad de la musculatura del brazo, como la flexión de la muñeca o coger un objeto que pueda ofrecer resistencia.

Otro tipo de tendinitis de codo es el «codo del golfista» o epitrocleitis, que afecta a otra zona. Los síntomas y signos son muy parecidos.

No tan habitual como estas dos anteriores, es el llamado «codo del escalador«. Aparece un dolor profundo en la parte anterior del codo (parte interna del brazo), lo que dificulta la manipulación. Corresponde a la inserción del músculo braquial.

Tendinitis de la mano y muñeca

Por norma general, sucede por la sobrecarga de trabajo de las manos, forzando la postura como al mecanografiar, uso continuo del ratón del ordenador, coger objeto, etc. En función del tipo de trabajo afectará a un tendón u otro, tanto de la muñeca como de los dedos de la mano.

La lesión más común es la tendinitis del pulgar. El efecto es el dolor en la zona de la muñeca, que se irradia al antebrazo y al pulgar. Se incrementa a medida que pasan los días, empeorando por la noche. El movimiento de la mano se bloque, de manera que el dolor no permite realizar ni la actividad que causó la lesión ni cualquier movimiento de mano.

En la escalada se produce frecuentemente la tendinitis de los flexores de los dedos de la mano, que puede afectar a uno o varios dedos. El dolor se presenta en la cara palmar de los dedos, que puede extender un poco por encima de la muñeca. El movimiento de cerrar la mano resulta doloroso, pero lo es más cuando se intenta abrir la mano.

Tendinitis de rodilla o rotuliana

El tendón rotuliano es el que conecta la rótula con la tibia. Ayuda a los músculos de la parte frontal del muslo a extender la rodilla, de forma que las personas puedan saltar, correr o pegarle una patada a un balón.

La tendinitis rotuliana, también recibe el nombre de «rodilla de saltador», ya que se presenta sobre todo en deportistas donde se salta con frecuencia, como en baloncesto, voleibol o balonmano. A pesar de esa vinculación con el deporte, la tendinitis de rodilla es una lesión que también se puede dar en personas sedentarias.

El primer síntoma de la tendinitis rotuliana es el dolor en la zona entre la rótula y en la unión del tendón con la tibia. Las características del dolor de rodilla son:

  • Al comienzo, se presenta solo cuando se hace una actividad física o únicamente tras un entrenamiento intenso.
  • Si no se trata en la primera etapa, puede empeorar hasta el punto de dificultar la práctica deportiva.
  • Con el tiempo, impide los movimientos diarios, como subir escaleras o levantarse de una silla.

La tendinitis rotuliana es una lesión causada por un uso excesivo, provocada por el estrés repetido en el tendón de la rodilla. El estrés va produciendo pequeños desgarros en el tendón que el organismo intenta reparar. Sin embargo, a medida que los desgarros en el tendón se multiplican, provocan dolor por la inflamación y debilitamiento del tendón. Cuando ese daño del tendón dura más de una semana, es cuando se presenta la tendinitis.

Tendinitis del talón o tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles une a los dos músculos de la pantorrilla al talón. La tendinitis se puede generar por la sobrecarga en personas jóvenes como corredores, atletas o jugadores de baloncesto. En personas adultas, este tipo de tendinitis es causada por la artritis. Se padece dolor al caminar y al ponerse de puntillas. Es muy importante la inmovilización del talón en este tipo de tendinitis, por el alto riesgo de ruptura, por la presión que aguanta el tendón.

Cómo se diagnostica

El elemento que tienen en común todos los casos de tendinitis es el dolor focalizado en la zona de un tendón. Aunque las molestias se pueden irradiar a otras áreas, como sucede en el con la tendinitis de muñeca, donde el dolor se puede extender hasta el codo.

El dolor suele comenzar suave, sin alterar el movimiento de la musculatura de la zona. Conforme pasan los días, el dolor aumenta paulatinamente, extendiéndose a otras zonas, y llegando a inmovilizar parcialmente el movimiento muscular, debido a una pérdida de fuerza. El dolor tiende a empeorar por la noche. La piel que está sobre el tendón se siente caliente y enrojecida.

La principal característica que permite decir que se sufre tendinitis es que el dolor desaparece después de un tiempo, para volver a aparecer en cualquier momento, con independencia de que se haya hecho un esfuerzo o no.

Para poder confirmar el diagnóstico, el especialista comprobará la existencia de dolor y una sensibilidad especial cuando se fuerza el músculo al que está unido el tendón que está dañado. La inflamación en la piel y la sensación de calor también facilitan el diagnóstico.

Tratamiento de la tendinitis

tratamiento de tendinitis

El objetivo del tratamiento de la tendinitis es la de aliviar el dolor y disminuir la inflamación. Se usan antiinflamatorios no esteroideos (Ibuprofeno o aceclofenaco), tanto vía oral como tópica. En este último caso en crema o gel aplicada sobre la superficie de la zona lesionada.

También se debe intentar disminuir lo máximo posible la movilidad de la zona afectada, usando una férula o algún dispositivo ortopédico. La aplicación de calor o frío en la zona afectada también sirve para aliviar el dolor.

En los casos en los que el dolor no desaparezca, se aplicará una inyección de glucocorticoides en la vaina del tendón afectado que suele recibir el nombre de infiltración. Diferentes estudios indican que la terapia no convencional no invasiva de estimulación eléctrica transcutánea del nervio (TENS), consigue mejores resultados que la inyección de glucocorticoides.

Una vez que ya no haya dolor, es recomendable que el paciente con tendinitis haga fisioterapia de estiramiento y el fortalecimiento de la musculatura y el tendón, para mejorar la cicatrización y prevenir lesiones futuras.

En algunos casos es necesario acudir a la cirugía para limpiar la zona afectada y reducir la inflamación. En casos crónicos, la eliminación de la sección del tendón dañado mediante cirugía da buenos resultados.

Cómo prevenir la tendinitis

Una buena condición física y adaptar la actividad ayudan a preveneir la tendinitis

Si se quiere evitar la tendinitis debemos de prescindir de movimientos repetitivos y las sobrecargas en brazos y piernas. También es recomendable mantener la musculatura fuerte y flexible. Para ello, se debe ejercitar las extremidades inferiores y superiores, sin que se repita excesivamente un mismo movimiento. Por tanto, se recomienda intercalar diferentes tipos de movimientos con breves periodos de recuperación. Si aparecen molestias quiere decir que debemos disminuir el ritmo en el entrenamiento.

Hay que recordar que los músculos pueden trabajar durante un periodo breve, de pocos meses, pero otros tejidos como los tendones y las articulaciones tienen un proceso de adaptación bastante más lento. Tener fuerza suficiente para hacer determinados movimientos no significa que se puedan realizar sin ningún riesgo. Tras periodos de inactividad prolongado, se debe prestar todavía más atención a seguir un progresión suave en el ejercicio con el fin de evitar sufrir episodios de tendinitis.

Si en el momento de hacer un determinado ejercicio o una sesión de actividad física sentimos dolor en la zona, lo mejor es detenerse y reposar para evitar que la lesión se vuelva crónica. También se recomienda mantener una buena hidratación, ya que mantiene una mejor vascularización de la zona.

En la clínica Martín Gómez Traumatólogos tratamos todas las patologías del tendón pero si quiere saber más sobre tendinopatías puede visitar nuestra sección de lesiones tendinosas.

Resumen
¿Qué es la tendinitis y cómo tratarla?
Título
¿Qué es la tendinitis y cómo tratarla?
Descripción
Una de las lesiones tendinosas más frecuentes es la tendinitis. Os contamos qué es, qué tipos hay, síntomas y tratamientos para curarla
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Editor
Braun Marketing & Consulting