Desgarro de meniscos

Clinica Martin GomezRodilla

desgarro de meniscos

El desgarro de meniscos es una lesión frecuente de la articulación de la rodilla. Dependiendo del tipo de desgarro y de la gravedad del desgarro se aplicará un tratamiento u otro y así será el periodo de recuperación. A continuación, vamos a ver todo sobre esta lesión de rodilla y cómo podemos tratarla.

Qué es un desgarro de meniscos

Un desgarro de meniscos dentro de las lesiones de menisco es una lesión habitual. El menisco es un disco, con forma de gajo de naranja, que sirve para amortiguar el impacto en la rodilla cuando se anda o corre. Cada rodilla tiene dos meniscos: uno externo y otro interno. Además, los meniscos dan estabilidad a la rodilla, equilibrando el peso en toda la rodilla. Un desgarro en los meniscos puede impedir que hagamos un uso normal de la rodilla.

Causa del desgarro de menisco

Normalmente, el desgarro de menisco se produce por una torsión o giro rápido, con el pie apoyado mientras se dobla la rodilla. Los desgarros en el menisco suelen aparecer cuando se levanta algo pesado o cuando se hace deporte, aunque a veces hay un contacto directo, por ejemplo un placaje en el rugby.

A medida que envejece, los meniscos se desgastan, afinándose con el tiempo, y hay más probabilidad de tener desgarros degenerativos de meniscos. Esto puede hacer que se desgarren con más facilidad, con acciones tan simples como levantarse bruscamente de una silla.

Síntomas

Hay hasta tres tipos de desgarro de menisco. Veamos en qué se caracteriza cada uno de ellos:

Un desgarro menor, causa que tenga dolor e hinchazón leves. Por lo general, desaparecerá en unas 2 o 3 semanas solo con reposo.

Un desgarro moderado causa dolor en el lateral o centro de la rodilla. La hinchazón va aumentando lentamente durante los 2 o 3 primeros días. Puede provocar rigidez en la rodilla y limitar la capacidad de flexión, pero se puede caminar. Estos síntomas pueden desaparecer en 1 o 2 semanas, pero pueden reaparecer si hace una torsión con la rodilla o la usa de modo excesivo.

En los desgarros graves, pueden pasar fragmentos del menisco desgarrado al espacio articular. Esto puede hacer que la rodilla se atore, haga un ruido tipo chasquido o se trabe. Es posible que no pueda estirarla. Quizá sienta la rodilla «tambaleante» o que cede en forma inadvertida. Podría hincharse o ponerse rígida inmediatamente después de la lesión o en el término de 2 o 3 días.

Cómo se diagnostica

El traumatólogo le preguntará qué estaba haciendo cuando le empezó el dolor de rodilla. A continuación, hará una exploración física, que servirá al médico a determinar si la causa del dolor es un desgarro. El traumatólogo examinará ambas rodillas para ver si tiene sensibilidad y amplitud de movimiento, y para saber el grado de estabilidad de la rodilla. Normalmente, se recomienda hacer unas radiografías o resonancia magnética para contrastar el diagnóstico.

Tratamiento

La manera en que el cirujano ortopédico tratará el desgarro va a depender del tipo de desgarro, el tamaño y la ubicación. Por ejemplo, el tercio exterior del menisco tiene riego sanguíneo. Un desgarro en esta zona podría cicatrizar por sí solo sin necesidad de cirugía.

Sin embargo, los dos tercios interiores del menisco carecen de riego. Sin nutrientes de la sangre, los desgarros en esta zona no pueden cicatrizar. Estos desgarros complejos a menudo ocurren en cartílago fino y desgastado. Como los pedazos no pueden unirse para regenerarse, los desgarros en esta zona por lo general se recortan quirúrgicamente.

Además del tipo de desgarro, la edad, nivel de actividad y cualquier lesión relacionada serán factores que influirán en el tipo de tratamiento a seguir.

Tratamiento no quirúrgico

Si el desgarro es pequeño y en el borde exterior del menisco, no necesita de reparación quirúrgica. Siempre que los síntomas no perduren en el tiempo y la rodilla esté estable, el tratamiento no quirúrgico el recomendado.

El protocolo RICE es efectivo para la mayoría de las lesiones deportivas. RICE son las siglas en inglés de:

  • R=Reposo. Descansar un tiempo sin hacer ninguna actividad física, incluso se puede recomendar el uso de muletas para evitar el peso en su pierna.
  • I=Hielo. Poner frío durante 20 minutos varias veces al día.
  • C=Compresión. Para prevenir el hinchazón, usar un vendaje elástico para compresión.
  • E=Elevación. Para reducir la inflamación, tumbarse y poner la pierna por encima del nivel de su corazón.

Además también se puede recomendar tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Los medicamentos como la aspirina y el ibuprofeno reducen el dolor y la inflamación, formando parte de este tratamiento no quirúrgico.

Tratamiento quirúrgico

Si los síntomas continúan con el tratamiento no quirúrgico y en casos graves de desgarro, el traumatólogo podría sugerir hacer una cirugía artroscópica.

La artroscopia de rodilla es uno de los procedimientos quirúrgicos más realizados. En este procedimiento, una pequeña cámara a través de una pequeña incisión. La artroscopia da una visión clara del interior de la rodilla. El especialista inserta instrumentos quirúrgicos mediante otras incisiones pequeñas para reparar el desgarro.

Recuperación

Los desgarros de meniscos son lesiones de rodilla extremadamente comunes. Con el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación adecuados, los pacientes a menudo recuperan sus capacidades previas a la lesión. Tras la cirugía, su médico puede poner su rodilla en un enyesado o un inmovilizador para impedir que se mueva.

Cuando la cicatrización inicial se complete, su médico indicará ejercicios de rehabilitación. Es necesario el ejercicio regular para restablecer la movilidad y la fortaleza de su rodilla. Usted comenzará con ejercicios para mejorar el rango de movimiento. Gradualmente se agregarán ejercicios para fortalecer a su plan de rehabilitación.

La mayoría de la rehabilitación puede llevarse a cabo en su casa, aunque su médico puede recomendar terapia física.

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Desgarro de meniscos
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Desgarro de meniscos
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Una de las lesiones de rodilla más frecuentes es el desgarro de meniscos. Como especialistas en traumatología os contamos en qué consiste
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